En el sistema educativo, la educación física adquiere una importancia especial en la medida que se considera a la escuela no como un lugar en el que se desarrolla meramente el conocimiento formal de los niños, sino que también se transmiten valores, habilidades y competencias relacionadas con el cuerpo y con la actividad motriz, sin las cuales seguramente será difícil perfeccionar todas las demás.
No se limita a la práctica de los deportes, sino que debe traer consigo una actividad de internalización de conocimientos: se espera una reflexión sobre el sentido y los efectos de la actividad motriz, y de los hábitos saludables practicados con regularidad. No busca exigirles a los niños que realicen tareas en el hogar a su pesar, sino la mucho más difícil tarea de que incorporen el hábito de mover el cuerpo, para lo que necesitan conocerlo muy bien, sabiendo donde están los músculos más importantes. El otro hábito que viene asociado a la educación física es el de la alimentación y el modo de vida saludable, acercándolos a una vida ordenada y libre de excesos que atentarían contra su sano desarrollo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario