Estas tareas no son para nada sencillas. Aquello de incentivar a que los jóvenes apuesten a la movilidad frente a la pasividad parece cada vez más complejo, en la medida que son muchas las tentaciones que tienen los niños por una vida sedentaria: la exposición cada vez más frecuente y desde una edad más temprana a las pantallas y a los videojuegos, los que invierten gran cantidad de propaganda en los medios, lleva a que los niños pasen mucho tiempo encerrados en sus casas, lejos de la actividad deportiva.
Asimismo, la clase de educación física suele aparecer en el medio de otras en las que el niño tiene un rol completamente pasivo, y tiene que compenetrarse muy rápidamente con la actividad de movimiento. Las escuelas en muchos casos toman a la educación física como una obligación, más que como un elemento fundamental en la formación del joven.
Estas tareas no son para nada sencillas. Aquello de incentivar a que los jóvenes apuesten a la movilidad frente a la pasividad parece cada vez más complejo, en la medida que son muchas las tentaciones que tienen los niños por una vida sedentaria: la exposición cada vez más frecuente y desde una edad más temprana a las pantallas y a los videojuegos, los que invierten gran cantidad de propaganda en los medios, lleva a que los niños pasen mucho tiempo encerrados en sus casas, lejos de la actividad deportiva.
Asimismo, la clase de educación física suele aparecer en el medio de otras en las que el niño tiene un rol completamente pasivo, y tiene que compenetrarse muy rápidamente con la actividad de movimiento. Las escuelas en muchos casos toman a la educación física como una obligación, más que como un elemento fundamental en la formación del joven.
com0o
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